martes, noviembre 30, 2004
Lattuga

En todas las heladeras suele haber un poco de lechuga vieja con sus hojas externas que se van resecando y oxidando. Permanecen ahí por tiempo indefinido. Algunos terminan tirándola a la basura. Otros desechan un par de capas y comen el resto (o regeneran el ciclo volviéndola a guardar). Otros la comen entera sin discriminar ni hacer asco. Y otros simplemente la dejan allí, como un ritual supersticioso, como evitando la escacez, el vacío, como un deseo de fertilidad algo marchito.


